LOLACALZADA

Los lugares lentos

Este proyecto completa una serie de proyectos que comenzó en 2008 con La casa del árbol y continuó en 2009 con Jardinería mínima y Unlimited Gardens.

La idea inicial se inspiró en una triple confluencia, la visión (a través de google) de las instalaciones del grupo London Fieldworks en el bosque de Kings Wood y las acciones del colectivo Guerrilla Gardening, y por otra parte el descubrimiento personal de los pueblos de Vall de Laguar, a 25 Km al Oeste de Denia, donde el sentir periférico de los pueblos de la montaña contrasta con el centrismo cosmopolita de la costa mediterránea, paradójicamente ese centro no es un punto sino la línea costera. Me llamó la atención la quietud del barranco del infierno contra la velocidad de las motos de agua, el simulacro temático de Terra Mítica y Terra Natura contra la REALIDAD (con mayúsculas) de Fontilles, última leprosería de Europa, la indolencia de las diversiones playeras en Benidorm contra el activismo ecopolítico de los pueblos del valle, un mundo rural no arquetípico, una hibridación periférica entre naturaleza y disidencia, el paisaje humano más autóctono junto a urbanitas (en su mayor parte jubilados) de diversas ciudades europeas. Todo esto me hizo pensar en composiciones  donde en un fondo vegetal se inscribieran actitudes, poses y mensajes propios de los mass media, una inscripción de lo moderno (con todos sus prefijos post, ciber, etc.) en lo natural. La naturaleza se convierte de esta manera en el destino de los seres en fuga que (a)portan inconscientemente su carga cultural urbana. Este es el lugar lento donde el vértigo de la ciudad baja de revoluciones hasta un ralentí plácido. Los personajes, en su condición de desubicados aparecen en los collages como meras siluetas, seres procedentes del mundo de los no-lugares, seres sin un lugar propio que buscan en los lugares lentos su ubicación perdida. Por otra parte me interesa el simbolismo del árbol como no-movimiento, como ser enraizado, y perfectamente localizado en contraste con el doble modelo humano que predomina en las ciudades, por una parte el ser en fuga (hacia lo exótico) escapando de una realidad irrealizante y por otra su inverso, el ser desraizado (desde lo exótico) que okupa los lugares del primero tras un desbordamiento de sus lugares impulsado por puro instinto de supervivencia.

Me interesan las raíces como afirmación del lugar, lo botánico como paradigma de la lentitud, el simbolismo del jardín como casa primordial y destino final. Con internet es posible un alejamiento sin aislamiento, es posible seguir conectado y fomar parte de las redes sociales desde cualquier lugar, lo cual está cambiando y cambiará aún más los modos de vida y de organización.

Siempre inicio una composición mediante collage, creo que no sé hacerlo de otra manera, concibo las obras desde una mirada compositiva desde la que transmitir una idea, de dinamismo, de equilibrio, siniestra, o lo que sea, sin tener en cuenta lo que representan las imágenes por si mismas, el significado debe de surgir de su sinergia. En los casos que quiero enfatizar un sentido introduzco recortes de texto seleccionado. Utilizo fragmentos de fotografías propias y recortes de revistas y catálogos de publicidad, cartéles y cualquier reproducción impresa que tengo a mano.

El proceso a veces acaba en el collage y otras veces paso a la reproducción del collage en tela escalando a un formato mayor, este es el caso en que me sirvo del collage como boceto. En el cambio de escala utilizo técnicas pictóricas, dibujo, impresión digital, stencil y spray, y pocas veces pegado de papel sobre la tela, el resultado es una estética mestiza en la que intento huir de cualquier restricción.

Los lugares lentos no es otra representación del paisaje, las composiciones carecen de horizonte, el marco vegetal funciona como fondo y envoltorio, los árboles raramente aparecen enteros, sus imágenes se cortan en los propios límites del soporte, configuran con su proximidad el espacio y la atmósfera, estamos ante el lugar habitable como negación del paisaje. Los textos a veces dan pistas y a veces no dicen nada, en todo caso se insertan subliminalmente, se trata de fragmentos de slogans publicitarios, palabras sueltas, frases incompletas en distintos idiomas, estrofas de canciones y tics recurrentes del repertorio colectivo, son partes de una narración que hemos de reconstruir, y como las señales de tráfico solo nos sirven de un modo consciente si están en línea con nuestro propio itinerario estético y vital.

Intento que cada pieza requiera un tiempo, una exploración donde vayan apareciendo elementos, un recorrido visual por las técnicas utilizadas y la variedad de recursos gráficos y materiales, un "seguir las líneas" que se entrecruzan dando forma a los personajes que se solapan.

Lola Calzada, 2010.